nada
Un espacio para escribir lo que se piensa sobre religión y política donde está permitido no parecer tremendamente inteligente.
martes, 4 de agosto de 2015
La Verdadera Izquierda.
“La verdadera izquierda” viene señalando lo que no le gusta, vive diciendo que está bien y que está mal, “la verdadera izquierda” impone uniformes a sus líderes y a sus seguidores, “la verdadera izquierda” no soporta lo que no es verdaderamente de izquierda y si puede lo ataca, “la verdadera izquierda” constantemente habla de sí misma y tiene un reglamento que declara lo que es de izquierda y lo que no es de izquierda, por eso “la verdadera izquierda” no se lleva bien con la policía y es porque se parecen demasiado, cada uno tiene su fe, la policía cumple órdenes “la verdadera izquierda” también.
Entre la Retroescavadora y el Gatopardismo
Yo creo correcto lo que dice Umberto Eco respecto de que las
redes sociales son unos medios que no dan para argumentos, pero el temita de la
retroescavadora se ha transformado en una caricatura que se ha usado ya demasiado
mañosamente para afectar el sentido común de las personas que es al final el
objetivo último de toda ideología.
Veamos, la sociedad chilena bajo el gobierno de Piñera
maduró un estado de inconformidad profundo con un paradigma de políticas
públicas, ordenamiento institucional y modelo de desarrollo. Este paradigma es
el paradigma neoliberal pensado por Hayek y la escuela de Chicago e
implementado políticamente a partir de Tatcher y Reegan en el mundo
desarrollado y por las dictaduras militares en América Latina.
Este modelo de
acumulación del capital para el tercer mundo se basa en el crecimiento por
exportaciones de materias primas a precio vil ( como dijera Tomic en su
momento), con relación asimétrica entre trabajadores y empresarios, con
sistemas tributarios que no reconocen el rol redistributivo de los impuestos
(sólo como corrección de externalidades negativas), con prescindencia del
Estado en todo lo que pueda ser un negocio para los privados, con sistemas
previsionales de capitalización individual (AFP), con un sistema educacional
mal regulado por el mercado con un enorme peso específico de establecimientos
privados y con una segregación social inmisericorde, con sistemas de salud
basados en la lógica del negocio, etc etc. y cautelado por el sistema electoral
binominal, la constitución y unas FFAA que han mantenido inalterada su
ordenamiento clasista, su adoctrinamiento autoritario y su compromiso político
con el gran empresariado.
Todo esto ha generado unas inequidades que afectan
seriamente la cohesión social y además se han constituido en un modelo de
desarrollo agotado ya que no puede resolver nudos críticos como el nudo
energético, el nudo de las pensiones, de los sueldos dignos, de la salud
humanitaria, de la educación equitativa y el nudo de la delincuencia entre
otros.
Lo cierto es que este modelo desarrollado por los
neoliberales bajo la dictadura de Pinochet alcanzó su máximo apogeo con la
administración de los gobiernos de la Concertación, con Aninates y Velascos de
por medio.
Se hacen urgente entonces unas reformas que reemplacen el
paradigma neoliberal, y así en un año se alcanzó el fin del binominal, reforma
tributaria, el fin del lucro que afecta la esencia del modelo de negocios en
educación.
Las reformas tienen por lo menos dos maneras de enfrentarse:
1.-reformas que no afecten el crecimiento y que contengan un
consenso nacional, esta manera de enfrentar las reformas no conduce a un cambio
de paradigma ya que el modelo neoliberal es absolutamente sobreideologizado y
acepta todo lo que no ponga en riesgo las bases de como entiende el desarrollo.
2.- reformas que afectan el crecimiento y se afirman en una
mayoría parlamentaria y ciudadana, estas reformas sí afectan el núcleo duro del
paradigma de desarrollo, estas son las llamadas reformas con retroescavadora.
Un mínimo de sentido común hace preferir las reformas con
consensos amplios no sólo electorales sino también con los poderes fácticos, a
saber: Empresarios, Iglesia, Militares, etc. pero lamentablemente los intereses
creados no permiten alcanzar consensos que efectivamente produzcan un cambio
paradigmático, el resultado es un gatopardismo en que todo cambia para que nada
cambie y donde la voluntad popular es traicionada en las cocinas del barrio
alto.
El problema de las reformas con retroescavaora es que se
juegan la partida al todo o nada y se basaban sólo en el poder indirecto del
respaldo ciudadano a la figura de la presidenta, a decir verdad todos los otros
"liderazgos" eran descartables por su falta de peso real.
Por su parte la derecha real, no sólo la alicaída derecha
política, cuenta con poderes directos como el poder económico de un
empresariado que ha sabido super concentrar la economía, el poder de los medios
de comunicación, el poder militar y de las fuerzas de orden más el respaldo más
o menos consciente de la Vieja Concertación y de la heterogenea
"Izquierda" que está más allá del PC. Entonces el proyecto reformista
se encontró con el fuego amigo desde dentro de la Nueva Mayoría, los errores de
diseño de varios proyectos de ley incluyendo el orden de aquellos y por sobre
todo el caso Caval. Los otros casos de corrupción en la política han
contribuido pero no eran determinantes ya que el apoyo a las reformas se basaba
en el respaldo a la presidenta, no necesariamente a su coalición ni a sus
asesores.
Hoy se ha llegado a un 70% de rechazo al gobierno y
curiosamente la fórmula de salida está siendo adherir, más o menos, a los
planteamientos que levanta la derecha que no olvidemos alcanza un 78%. Quizás
el escenario no está para salir a reivindicar la retroexcavadora, pero tampoco
el gatopardismo.
martes, 8 de mayo de 2012
Revocación de Mandato.
En las elecciones legislativas de marzo de 1973 la Unidad Popular obtiene el 43,4 % de los votos, sin sistema binominal; el 4 de septiembre de 1970 había obtenido el 34,9% en esos años la política electoral chilena se jugaba a 3 tercios, de manera que la mayoría tras la UP era evidente. El 4 de septiembre del 73, en todo el país se celebra el tercer aniversario del gobierno, en Santiago. Alrededor de un millón de personas desfilan por última vez frente al presidente Allende. En esos años no había encuesta Adimark. El Comando Nacional de Gremios (Coordinadora de organizaciones empresariales) llama a una ofensiva nacional contra el gobierno de la UP. El 10, Allende anuncia a sus ministros y a los militares su decisión de convocar a un plebiscito para resolver la crisis. El 11 de septiembre un golpe de estado termina con el estado de derecho en Chile.
Piñera asume la presidencia con un 51,6% en un contexto de dos bloques, es el primer presidente desde 1989 que no lo logra obtener la mayoría absoluta de los sufragios emitidos (49,86%). Después del 63 % de adhesión obtenido en Oct de 2010 la caída ha sido estrepitosa llegando a 27% en ago de 2011 y a 26% en abril del 2012. No ha habido tanquetazo, excepto tanquetas para reprimir a los movimientos como los de Aysen y los estudiantes; los gremios empresariales que con estos números habrían cambiado hace rato su gerente general, en este caso no dicen nada; el gobierno no tiene ninguna intensión de convocar a plebiscito ni siquiera para discutir temas puntuales como la educación o la reforma tributaria. Si en 1973 hubiera existido en nuestro ordenamiento jurídico la revocatoria del mandato, recall o plebiscito revocatorio que es un procedimiento democrático a través del cual los electores pueden destituir de un cargo público con anterioridad a la expiración del período para el cual fue elegida la autoridad, quizá no hubiera habido necesidad de un golpe de estado, si hoy existiera revocación de mandato quizá se podría devolver la legitimidad al ejecutivo. Pero democracia es un concepto difuso, de múltiples significados pero generalmente esquivo a los intereses de las mayorías subordinadas.
miércoles, 11 de abril de 2012
Clientes, Ciudadanos y Pancho Malo.

Se le vino la noche a Pancho Malo, los dirigentes de Colo Colo se aburrieron de una sociedad en que este “lider” empezó a ser disfuncional a los intereses superiores…; el gobierno inicia cruzada contra las barras bravas en defensa del regreso a los estadios del hincha común no obstante la razón primera del alejamiento de la fanaticada sea el alto precio de las entradas; el Sindicato de Jugadores se aburrió de que se les amenazara y basureara por lo llano, se le descubre un pasado pinochetista al líder de la Garra Blanca; Cristian Varela ya no dice que se trate de una buena persona; Guarello lidera a los periodistas y probablemente en la próxima encuesta el susodicho marque mucho menos del 29%.
¿Pero cual es la razón de fondo, más allá de si hubo afrecho o no, por la que un personaje como este logra tal notoriedad? Da la sensación que en medio de tan amplio consenso respecto de la negatividad de este tipo de “actores” existe una cierta representatividad que le otorga un sector descontento con el manejo de los directorios de Sociedades Anónimas que están al frente de los principales clubes de nuestro futbol.
Tradicionalmente en los clubes deportivos cuando los resultados eran exitosos el cariño por los dirigentes aumentaba mientras que si los resultados eran magros los dirigentes bajaban su popularidad y la asamblea de socios los removía dando lugar a otra mano dirigencial, era el juego de la democracia y la expresión de la participación de los socios cuotas al día, algo parecido al ciudadano, pero en las Sociedades Anónimas esto no ocurre, aquí no importa la voluntad del hincha sumado uno a uno sino la suma de las acciones adquiridas en el mercado y por lo tanto los presidentes son elegidos por un directorio de principales accionistas algo muy parecido al “Comité de los Mismos”.
No pretendo legitimar las prácticas de liderazgos como las de Pancho Malo, pero cuando los espacios para la participación se cierran el poder se bunqueriza y el modelo de participación social se aleja del ciudadano para acercarse al cliente, surgen expresiones marginales, rupturistas que lamentablemente algo representan.
El ciudadano participa, influye, toma decisiones respecto del funcionamiento de las instituciones que le interesan vota con la mano en alto o en la papeleta del voto, el cliente vota con los pies y si no le gusta algún servicio se cambia a otro. El problema es que la adscripción a un equipo de futbol no es lo mismo que comprar en el retail, si no te gusta el Colo no te puedes cambiar suelto de cuerpo a la U.
El argumento de la eficiencia de las sociedades anónimas y de lo privado a ultranza es también una verdad no probada en el futbol, si se revisa las principales instituciones futbolísticas del mundo no son sociedades anónimas sino Clubes Deportivos tradicionales tales como el Barcelona, el Real Madrid o Boca Juniors, eso sí administradas profesionalmente.
El modelo de participación clientelar está lamentablemente muy difundido lo mismo ocurre a la hora de elegir y o participar en las decisiones del colegio de nuestros hijos; lo mismo está ocurriendo en Pelequén y lamentablemente la calle o la carretera se está transformando en el espacio único de influencia de los ciudadanos marginados de la toma de decisiones.
martes, 30 de agosto de 2011
New Age y Religión Mundial.

"Una imagen harán de la Bestia,
y todos los que no se postren y la adoren,
y a través de ella al Anticristo como Dios,
serán matados."
(Apocalipsis 13:16-18)
y todos los que no se postren y la adoren,
y a través de ella al Anticristo como Dios,
serán matados."
(Apocalipsis 13:16-18)
Y me llevó en el Espíritu al desierto; y ví a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación.
“Tiembla, quizá, el ser frente al demonio que su propia mente ha creado" en muchos de estos relatos cosmogónicos cabe la posibilidad de que se esté hablando en un plano simbólico apropiado para que la razón finita pueda acercarse a los misterios de la realidad infinita, no obstante en el fondo de este símbolo parece esconderse el rechazo a la idea de una religión mundial, única y perversa.
Esta idea de una religión mundial ha tenido desde siempre sus detractores, como puede observarse en el libro del Apocalipsis y otros. También tiene y ha tenido sus impulsores. El movimiento New Age es un intento mundialista por generar una religión única y elástica, también otras expresiones como la Carta de la Tierra 10 impulsada por la ONU y su funcionario Mikhail Gorbachev.
El movimiento New Age busca incorporar todas las religiones y filosofías convenientes para vivir un mundo feliz sin estar preocupados de lo correcto de los planteamientos, porque creen en realidad que saber una verdad absoluta es imposible.Esto lleva a un sistema de creencias no unificado, un agregado de creencias y de prácticas, a veces mutuamente contradictorias. Las ideas reformuladas por sus partidarios se relacionan con espiritualidad, medicina holística, psicoterapia, misticismo, se dotan de parafernalia identitaria a través de una potente industria de literatura, moda y música conformando un estilo de vida.
No se puede precisar un único origen del New Age pero su actual impulso parece deberse a una tesis redactada por Marilyn Ferguson, denominada “La Conspiración de Acuario”. En un primer momento, “La Conspiración de Acuario” fue un informe secreto encargado al Instituto de Investigación de Stanford (contratista de inteligencia involucrado en la investigación psicotrónica, para-psicológica para la guerra.) por el gobierno de EE.UU. Pero, ¿Quién es el fundador de dicho movimiento? No tiene fundador aparente. Aunque el movimiento aparece en la década de 1960, sus orígenes parecen ser más antiguos.
Es fácil entender la necesidad de un mercado mundial sin fronteras y de unos gustos globales. Los gustos y preferencias globales permiten la segmentación de la mercadotecnia a niveles de maximización de las rentabilidades de las grandes empresas transnacionales, este requerimiento de mercadotecnia es el que ha generado la pérdida de costumbres y gustos locales por todo el orbe. Pero ¿cual es la necesidad de una Religiosidad global?
Las religiones contienen un conjunto de principios diseñados para servir como “un fundamento común mediante el cual se guía y valora la conducta de las personas y de los grupos de personas entre los que se cuentan las empresas y los gobiernos. Si bien en las sociedades modernas las regulaciones de las conductas se ejecutan a través del derecho positivo, no es menos cierto que el derecho muchas veces enfrenta crisis de legitimad y además por definición puede ser modificado por algún mecanismo democrático. Entonces la religiosidad mundial única buscaría el control de las conductas societales, más allá del derecho positivo, a efectos que el modelo de desarrollo económico funcione sin mayores conflictos. Mercado mundial, idioma mundial, religión mundial, Gobierno Mundial serían parte de un mismo proyecto de sociedad.
Debido a que no todo mundo tiene las mismas inclinaciones e intereses, Buda enseñó métodos distintos a personas distintas. Citando este ejemplo, Su Santidad el Dalai Lama ha dicho que es maravilloso que tantas religiones existan en el mundo. Así, como un platillo no le gustaría a todo el mundo, una religión o un grupo de creencias no complacería las necesidades de todos.
A veces se confunde el concepto de religión universal con la de religión muy difundida por el mundo, la que ciertamente cumple con la condición de no ser henoteísta como las religiones de los pueblos antiguos en que cada uno tenía sus propias creencias y dioses, o un pacto con un dios nacional específico. El budismo, me parece, está lejos de pretender ser una religión universal, no obstante si una persona no encuentra en la religión tradicional de sus antepasados una alternativa válida, tal vez el budismo pueda ser una opción correcta para realizar un cambio positivo.
Nadie lógicamente podría estar en contra de valores como la compasión, el altruismo, el amor al prójimo, etc. que son valores comunes a muchas religiones, pero la aceptación y difusión de estos valores nada tiene que ver con crear una única religión sincrética, más aún con creencias y prácticas mutuamente contradictorias, además desde la perspectiva de religiones como el budismo tampoco resultaría lógico fundar estas prácticas en visiones incorrectas.
Respeto a todas las religiones no significa mezcla de todas las religiones, en el budismo se señala que los fenómenos obedecen a causas y condiciones y las causas son de la misma naturaleza que el fenómeno, por lo tanto el respeto y valoración de la diversidad como causa no podría devenir en la negación de la diversidad religiosa por la vía de la generación de una religión única.
jueves, 18 de agosto de 2011
El sublime objeto de la ideología
Un sofisma es, según la definición tradicional, un patrón de razonamiento incorrecto que aparenta ser correcto. Slavov Zizek en “El sublime Objeto de la Ideología” plantea que la ideología opera eficientemente cuando nadie se percata que es ideología y se confunde con la cultura popular, es decir cuando operan como creencias que no tienen nada que ver con la evidencia y se limitan a repetir verdades no probadas. Una forma de generar hegemonía ideológica desde la cultura popular es el refrán, por ejemplo conocido es el dicho: “no importa si el gato es negro o blanco lo importante es que cace ratones”, este sofisma nos lleva a la conclusión de que no importan las ideologías sino la solución práctica a los problemas de la gente. Quien está en situación de poder no quiere ideologías porque la suya es hegemónica.
Los actuales conflictos de intereses entre movilizaciones estudiantiles y respuestas gubernamentales que, es necesario decirlo, se construyen con propuestas técnicas que incluyen entre sus redactores a reconocidos actores concertacionistas, son una clara muestra de confrontación ideológica. Detrás del clamor estudiantil por estatización y fin al lucro asoma un cierto aroma a Escuela Nacional Unificada mientras las propuestas de mantener la descentralización del sistema sin referirse a los aportes estatales al sistema privado siguen invariablemente los manuales de economía y políticas públicas neoliberales.
Las acusaciones de ideologización caen sobre los estudiantes, se señala que lo verdaderamente importante es que la educación sea de calidad y que la gente pueda elegir, aquí aparece el sublime objeto de la ideología apelando a las creencias instaladas en la cultura popular.
La verdad es que el debate sobre la educación chilena no es nuevo y ha estado marcado por la confrontación ideológica entre libertad y bien común, ya en 1917 Darío Salas conmovió a la ciudadanía con la publicación de su libro El Problema Nacional, en que describía los perniciosos efectos de un sistema que había hecho prevalecer el principio de la libertad individual por sobre el interés del país, esta obra fue la antesala a las grandes discusiones del Congreso Nacional cuando el Partido Radical y sus aliados impulsaban una educación primaria de seis años que fuera obligatoria mientras El Partido Conservador y parte del Liberal se opusieron tenazmente aduciendo que era más importante el principio de la libertad, de manera que no se podía obligar a los niños a estudiar si sus padres no querían mandarlos a la escuela.
El fin de siglo nos encontró con un sistema educacional marcado por la lógica del mercado, expansión del financiamiento estatal a establecimientos particulares, municipalización de la educación pública, que entre otras medidas pusieron ciertamente el acento en la libertad de enseñanza. Las tesis base, ciertamente ideológicas, fueron que el mercado es un eficiente asignador de recursos y que la calidad se regula a través de la libertad para elegir en un contexto de oferta demanda que requiere del lucro como legitimo móvil de la actividad económica.
Hoy que estamos frente al desafío de encontrar un consenso para edificar un nuevo sistema educacional parece necesario reconocer las diferencias ideológicas como legitimas pero al mismo tiempo valorar correctamente los capitales políticos de cada postura para generar una síntesis razonable.
Los actuales conflictos de intereses entre movilizaciones estudiantiles y respuestas gubernamentales que, es necesario decirlo, se construyen con propuestas técnicas que incluyen entre sus redactores a reconocidos actores concertacionistas, son una clara muestra de confrontación ideológica. Detrás del clamor estudiantil por estatización y fin al lucro asoma un cierto aroma a Escuela Nacional Unificada mientras las propuestas de mantener la descentralización del sistema sin referirse a los aportes estatales al sistema privado siguen invariablemente los manuales de economía y políticas públicas neoliberales.
Las acusaciones de ideologización caen sobre los estudiantes, se señala que lo verdaderamente importante es que la educación sea de calidad y que la gente pueda elegir, aquí aparece el sublime objeto de la ideología apelando a las creencias instaladas en la cultura popular.
La verdad es que el debate sobre la educación chilena no es nuevo y ha estado marcado por la confrontación ideológica entre libertad y bien común, ya en 1917 Darío Salas conmovió a la ciudadanía con la publicación de su libro El Problema Nacional, en que describía los perniciosos efectos de un sistema que había hecho prevalecer el principio de la libertad individual por sobre el interés del país, esta obra fue la antesala a las grandes discusiones del Congreso Nacional cuando el Partido Radical y sus aliados impulsaban una educación primaria de seis años que fuera obligatoria mientras El Partido Conservador y parte del Liberal se opusieron tenazmente aduciendo que era más importante el principio de la libertad, de manera que no se podía obligar a los niños a estudiar si sus padres no querían mandarlos a la escuela.
El fin de siglo nos encontró con un sistema educacional marcado por la lógica del mercado, expansión del financiamiento estatal a establecimientos particulares, municipalización de la educación pública, que entre otras medidas pusieron ciertamente el acento en la libertad de enseñanza. Las tesis base, ciertamente ideológicas, fueron que el mercado es un eficiente asignador de recursos y que la calidad se regula a través de la libertad para elegir en un contexto de oferta demanda que requiere del lucro como legitimo móvil de la actividad económica.
Hoy que estamos frente al desafío de encontrar un consenso para edificar un nuevo sistema educacional parece necesario reconocer las diferencias ideológicas como legitimas pero al mismo tiempo valorar correctamente los capitales políticos de cada postura para generar una síntesis razonable.
miércoles, 17 de agosto de 2011
La democracia contra la barbarie.
La democracia es una utopia contra la barbarie, utopía en el sentido que es un ideal que no termina por construirse sino que puede ser constantemente profundizado manteniendo algunas premisas, donde la más importante es el respeto a las decisiones de las mayorías.
La barbarie la representa el caos, la violencia política, los abusos del Estado, la captura de las decisiones públicas por las minorías y otras cosas por el estilo, lamentablemente demasiado comunes.
En el actual conflicto social por la educación se expresa de manera nítida las deficiencias de nuestro ordenamiento democrático para encontrar salidas razonables. Tanto las posiciones estudiantiles como las propuestas gubernamentales están marcadas por opciones ideológicas muy definidas y mutuamente excluyentes. El fin al lucro, por ejemplo, es un misil dirigido al núcleo duro de la opción de organizar un sistema educativo bajo la lógica del mercado, sin lucro no hay móvil para la participación de privados y por lo tanto la educación deja de ser una opción de negocios, ante lo cual si el Estado requiere dar acceso público a este bien deberá proveerlo por si mismo.
¿Cómo encontrar entonces un consenso si las opciones son tan opuestas?, lo lógico es recurrir entonces a la institucionalidad democrática y que elija la mayoría. ¿Dónde está entonces esa mayoría? en los ciudadanos movilizados o en las cámaras de representantes. Lo común en una democracia representativa es recurrir al Congreso, porque de lo contrario puede producirse que una eventual minoría movilizada imponga sus términos, pero ¿qué pasa cuándo los representantes no representan?, tal es el caso en este conflicto que tiene fresco el recuerdo del pingüinazo del 2006 en que toda la movilización y los aportes de notables técnicos fueron desestimados en el consenso parlamentario.
Muchas veces se argumenta que las reformas políticas son temas que no atañen a las preocupaciones reales de la gente, pues bien la educación es un tema que atañe a la gente y la institucionalidad política no permite encontrar una salida. Si bien es cierto el gobierno fue elegido por una mayoría nacional hoy su adhesión llega al 26% por lo tanto las complicaciones para liderar la agenda política son innegables, por otra parte sobre el parlamento pesa el sistema binominal que le resta representatividad, por lo tanto en el Congreso se puede llegar a un consenso, determinado por sus correlaciones de fuerza, que pudiera ser estéril a la hora de retomar la normalidad del sistema escolar.
La acción directa de los ciudadanos es una situación cada vez más recurrente en las democracias representativas modernas y no pocos países han avanzado en medidas que hacen más directa y participativa la democracia tales como la revocación de mandato, la iniciativa social de ley, la rendición de cuentas y los referéndum, la idea es dotarse de mecanismos que permitan el autogobierno sin llegar al caos social, lamentablemente en nuestro país se ha avanzado muy poco en esta dirección.
El referéndum es el mecanismo de democracia semi-directa por antonomasia y complementa el régimen de democracia representativa, potenciando la intervención directa del cuerpo electoral. Todo indica que la posibilidad de someter a referéndum las iniciativas de reorganización del sistema educativo no resulta una idea poco razonable considerando el punto al que han llegado los acontecimientos.
Diario Austral de Temuco Sábado 13 de Agosto 2011
La barbarie la representa el caos, la violencia política, los abusos del Estado, la captura de las decisiones públicas por las minorías y otras cosas por el estilo, lamentablemente demasiado comunes.
En el actual conflicto social por la educación se expresa de manera nítida las deficiencias de nuestro ordenamiento democrático para encontrar salidas razonables. Tanto las posiciones estudiantiles como las propuestas gubernamentales están marcadas por opciones ideológicas muy definidas y mutuamente excluyentes. El fin al lucro, por ejemplo, es un misil dirigido al núcleo duro de la opción de organizar un sistema educativo bajo la lógica del mercado, sin lucro no hay móvil para la participación de privados y por lo tanto la educación deja de ser una opción de negocios, ante lo cual si el Estado requiere dar acceso público a este bien deberá proveerlo por si mismo.
¿Cómo encontrar entonces un consenso si las opciones son tan opuestas?, lo lógico es recurrir entonces a la institucionalidad democrática y que elija la mayoría. ¿Dónde está entonces esa mayoría? en los ciudadanos movilizados o en las cámaras de representantes. Lo común en una democracia representativa es recurrir al Congreso, porque de lo contrario puede producirse que una eventual minoría movilizada imponga sus términos, pero ¿qué pasa cuándo los representantes no representan?, tal es el caso en este conflicto que tiene fresco el recuerdo del pingüinazo del 2006 en que toda la movilización y los aportes de notables técnicos fueron desestimados en el consenso parlamentario.
Muchas veces se argumenta que las reformas políticas son temas que no atañen a las preocupaciones reales de la gente, pues bien la educación es un tema que atañe a la gente y la institucionalidad política no permite encontrar una salida. Si bien es cierto el gobierno fue elegido por una mayoría nacional hoy su adhesión llega al 26% por lo tanto las complicaciones para liderar la agenda política son innegables, por otra parte sobre el parlamento pesa el sistema binominal que le resta representatividad, por lo tanto en el Congreso se puede llegar a un consenso, determinado por sus correlaciones de fuerza, que pudiera ser estéril a la hora de retomar la normalidad del sistema escolar.
La acción directa de los ciudadanos es una situación cada vez más recurrente en las democracias representativas modernas y no pocos países han avanzado en medidas que hacen más directa y participativa la democracia tales como la revocación de mandato, la iniciativa social de ley, la rendición de cuentas y los referéndum, la idea es dotarse de mecanismos que permitan el autogobierno sin llegar al caos social, lamentablemente en nuestro país se ha avanzado muy poco en esta dirección.
El referéndum es el mecanismo de democracia semi-directa por antonomasia y complementa el régimen de democracia representativa, potenciando la intervención directa del cuerpo electoral. Todo indica que la posibilidad de someter a referéndum las iniciativas de reorganización del sistema educativo no resulta una idea poco razonable considerando el punto al que han llegado los acontecimientos.
Diario Austral de Temuco Sábado 13 de Agosto 2011
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